Mario Ramirez Aprendió a tocar guitarra a los 15 años con su abuela materna cuando vivía en Santa Cruz y actualmente conforma el dúo Negro y Blanco con Christian Alexandro Benítez Ugarteche. Músico y administrador de empresas quien mediante una pequeña entrevista nos permitió conocerle más.
Mario has debido ser entrevistado muchas veces, por lo que en ésta entrevista espero que te enfrentes a algunas preguntas inusuales pues queremos varios enfoques.
A: Mario, eres administrador de empresas, conoces acerca de la estrategia de invertir tu capital. En un reciente informe la UNESCO declara que Cuba invierte casi 13% de su PIB en educación, esto es más que cualquier país del primer mundo. ¿Qué opinión te merece éste comportamiento?
M: En Cuba se ve un claro respaldo gubernamental a sus políticas educacionales, propiciando el acceso gratuito a la educación y un presupuesto asegurado. Unos trovadores cubanos me comentaban que su gobierno sustenta a más de 50 .000 docentes a tiempo completo en un rango de un docente por cada 5 estudiantes, esa es una buena relación. Pese a las grandes limitaciones económicas y tecnológicas, acrecentadas por el endurecimiento del bloqueo estadounidense contra Cuba y los impactos negativos de la crisis económica mundial, ellos han demostrado lo que se puede hacer cuando la educación es una prioridad gubernamental y estatal. Cualquier empresa que quiera asegurar su supervivencia invierte en su futuro. Pensar en el futuro del país es invertir en los niños, los jóvenes; esto es ser consecuentes con las políticas establecidas.
A: Tú escribiste en un poema: “Falta el sur, faltan caminos, faltan besos en mi cama, faltas tú, faltan domingos y falta un niño en la esperanza.” ¿Qué nos hace falta para progresar?
M: Creo que el concepto de progreso no radica en hacer “obras” como tanto enfatizan los medios y acostumbran al ciudadano. Considero que el progreso proviene de nuestra forma de pensar. Por eso escribí “Falta el sur”, nos falta Bolivia en el corazón, creo que nos falta amar a nuestro país. Cuando hicimos la caravana “Píntame Bolivia” el 2004, tuve la experiencia de viajar por todo el territorio boliviano y encontré a un país hermoso pero que le falta amarse a sí mismo. El boliviano es una excelente persona pero necesita involucrarse en los proyectos de su país. Por eso también escribí “Faltas tú” y “falta un niño en la esperanza” porque cuando no invertimos en nuestro futuro no tenemos nada que ofrecer a nuestros hijos. Creo que con ese cambio de mentalidad podemos progresar, por eso digo que progresar no es cuestión de obras.
A: A eso quería llegar, en la canción “Pido perdón” escribiste: “Pido perdón al mundo por dejar de ver sus calles, pido perdón al mar por no dar agua a quien le falte.”. Te voy a soltar una palabra: Coherencia.
M: Si, descubriste la motivación de la canción, por la falta de coherencia es que debemos pedir perdón. Por falta de ella nuestros valores y nuestra moralidad decaen, al decaer estos nos deprimimos y consideramos que somos inútiles para lograr nuestros sueños. ¿Recuerdas cómo termina la canción? Por lo que no pido perdón es por lo que creo. Siento que es crucial primero ser coherentes con nosotros mismos, con lo que creemos. Si nos traicionamos a nosotros mismos creo que ya no queda nada, pero si no lo hacemos, nos debemos pedir perdón a nosotros mismos, por no ser humanos, y luego darnos un nuevo comienzo.
A: Y en la canción “Consecuente” hablas de eso mismo ¿No? Ser consecuente contigo mismo, tus enemigos y con tu patria.
M: Esa canción fue una liberación. ¿Sabes? A veces compongo como una búsqueda y lograr el verso es una liberación. En el tiempo que compuse esa canción estaba pasando por una crisis conmigo mismo. Por eso escribí “Me fui soñando que todo crece, volví sabiendo que amor no basta.” Es duro aprender algunas lecciones, a veces el idealista necesita aprender que debe tener un cabo a tierra para comprender la realidad. No basta con creer que debe haber esperanza sino que a veces la vida es cruda y no basta con amar. A veces tus propios compañeros, tus compatriotas no actúan lealmente y te das cuenta que hay mas nobleza en tus enemigos que en tus allegados. Si, la vida es dura y a veces los ideales no bastan para avanzar, pero hay que avanzar. Jean Paul Sartre una vez dijo: “Un hombre es lo que hace con lo que hicieron de él.”. ¿Ves? Solo tenemos en nuestras manos lo que somos y lo que somos es resultado de lo que hicieron con nosotros. No tenemos nada más. Por eso finalmente creo que lo que vale es ser consecuente con lo que crees, con lo que eres.
A: Mencionaste a la patria. ¿Crees en luchar por ella? ¿Cuál es tu revolución?
M: Para mi patria es quienes quiero, mi familia, mis cercanos y lo que he recibido. Me siento en deuda con mi tierra por todo lo que ella me ha dado, ella se ha portado maternal y dadivosa y siento que le debo aprender a escuchar. La escucho en el vecino, en el de a pie, en el canillita y en la viuda que llora. Todos tienen una voz pero no todos tienen el privilegio de ser escuchados por muchos. Ahí está mi papel, ese es el momento de mi revolución. Mi fusil es una canción y por ella hago que estos muchos sean oídos. Mi papel en la sociedad es dar esa voz. En la canción “Patria o muerte cantaremos” describo ésta mi posición. Patria es un sentimiento de muchos, un sentimiento que hago canción.
A: Y creo que ya que hablamos de deberes y deudas tenemos que cerrar el círculo hablando de amores.
M: ¿Amores y deudas? (risas) Insólita mezcla, pero coherente. ¿O no somos deudores de amor todos? Por mi parte es el amor quien inflama mi llama y me hace creer en el mañana. Es el amor quien mueve mi pluma y me hace tomar mi guitarra. Sí, creo que el amor es un elusivo concepto pero necesario. Nosotros los poetas no tendríamos qué escribir si no creyéramos que en verdad existe, si no creyéramos que vale la pena perseguirle.
A: Gracias Mario, hablar contigo fue entretenido y poético.
M: A ti gracias, no hay sino buen público para que haya buen poeta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario